Ante todo mis cálidos saludos, y mis disculpas por la tardanza de mi nueva entrada,
Si bien para los conservadores estamos en una época de pandemonium moral gracias al creciente libertinaje, hay ciertas cosas que ni los radicales logran superar. En este caso en particular me refiero al tema del aborto.
Se rumora que en épocas de antaño, cuando la iglesia representaba el más importante partido del estado, los abortos eran “el pan de cada día”. Se dice que de las indecentes relaciones entre un cura, y alguna mujer de la iglesia que resultaban en embarazos terminaban en abortos. Los fetos eran retirados del calor del útero de la madre y escondidos tras fríos ladrillos de muros imponentes y supuestamente sagrados. Digamos por un momento que esta suposición se trata mas bien de una verdad absoluta, y pensemos cual de las partes sería la mas repudiable del echo: los pecaminosos encuentros sexuales, el ilegitimo embarazo, o el abominable aborto y encubrimiento del pobre cadaver. Estoy segura, que de hacer una encuesta, los resultados estarían bastante reñidos. El artificio de la subjetividad permite a algunos pasar por alto el que de ser estos hombres y mujeres tan devotos como decían, ninguna de las otras dos opciones existiría.
Hace mucho tiempo ya que para la mayoría el sexo dejó de ser un tabú. Para algunos es el máximo medio de diversión, para otros un momento intimo de interacción apasionada, la expresión física del amor, o el reencuentro entre las dos partes que una vez formaron un ser humano casi perfecto (de acuerdo con la mitología griega). Somos parte de una generación que ha tenido la “suerte” de crecer junto con una drástica revolución ideológica. Así como hemos tenido la oportunidad de ver desvestirse el tabú del sexo, también la hemos tenido de ver el desarrollo de nuevo métodos anticonceptivos. Entre condones, pastillas, inyecciones, parches, y otros hay mucho de que escoger: porqué, entonces, hemos de ser descuidados para luego terminar con una vida que a duras penas empieza?
Aun considerando lo previamente mencionado, nosotros, los que estamos a favor o en contra del aborto, representamos solo la parte que ve a través de los cristales de la moral. No se si alguna vez han rabiado ciega y empedernidamente por estar vivo… por que ninguno pidió nacer. Pero estoy segura de que muchos lo han vivido. Que pasa con una persona que cometió lo que personalmente declaro el error mas grande en la vida, y quedó en estado de gestación prematuramente? Que pasa con los sueños que ella, y hasta el (si se queda de su lado) tenían? Que pasa con un niño, que a menos de tener abuelos adinerados, difícilmente gozará de una excelente educación académica? Es eso justo? Es mejor traer a un niño al mundo a sufrir, que librarlo del desgarrador futuro cuando aún no tiene uso de razón?
Simplemente postro las incógnitas. Espero sus respuestas. Gracias,
Jeca
Jeca
1 comentario:
Viviendo en un estado tan conservador que parece casi del siglo 19, mis opiniones en cuanto a las politicas sociales son casi opuestas a las del partido republicano tan amado por estos lares. Yo no estoy a favor del aborto por razones morales, sino mas bien por razones practicas. Sea moral o no, legal o no, la gente seguira abortando a carajitos antes de que sean carajitos. Pero tiende ser el caso que los abortos, en los paises que no admiten dicha practica legalmente, por ser una actividad clandestina y "underground", utilizan metodos anticuados y no higienicos. Sin embargo, si se legalizara, los abortos serian como cualquier otro procedimiento medico, y por ello se avanzarian los metodos, tecnicas, etc.
En cuanto a lo moral... que cono se yo de etica?
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