*A pesar de que el enfoque central de este Blog es el sexismo, voy a usar este artículo para hablar sobre otro tema que también es interesante e importante. En esta oportunidad me gustaría hablar sobre la diferencia entre las ciertas concepciones del racismo.*
Hace unos días después de horas de aburrimiento y falta de creatividad, decidí acostarme (una vez mas) a ver televisión. Por supuesto que recorrí todos los canales antes de decidir que era lo que iba a ver. Horrorizada por una propaganda de VH1 en la que mostraban un video de los 80 (época que considero espantosa) me quedé mirando sin poder voltear. Al finalizar dicha propagando me di cuenta de que estaban pasando “I Love New York”. No se cuantos de ustedes hayan visto este programa, pero para los que no, es un “reality show” en el que varios hombres compiten por una mujer. Entre todos los candidatos hay uno de procedencia latina.
Se encontraban en una especie de fiesta, durante la noche, y ahí hacían todos cualquier tipo de cosa para impresionar a la mujer y llamar su atención. Después de que casi todos habían acaparado la atención de “New York” la codiciada mujer) por fin se pudo acercar el latino. En un intento de seducirla con un poco de encanto extranjero le dice que le gustaría darle un sobre-nombre especial: “mi negrita”. Para los latinos esta frase jamás podría ser ofensiva, es mas bien tierna, y cariñosa. Lastimosamente, aquí es donde se encuentras las diferencias en las concepciones culturales. En Estados Unidos, no es aceptable que una persona le diga a otra (excepto si ambos son afro-americanos) “negro” ni nada q tenga q ver con la procedencia racial.
El pobre trataba en vano de explicarle a New York que de para nosotros frases de este estilo denotan cariño, pero ella se rehusó a escuchar. Para cualquier latino fue injustificado y desagradable que ella se molestara por eso. Sin embargo, me puedo imaginar que para cualquier estadounidense esta frase no fue nada políticamente correcta.
Ser racista en Venezuela es una ridiculez inmensa, ya que es un país de diversidad racial increíble, y lo mismo aplica para otros países latinos. Pero ¿a que se puede deber ese resentimiento? ¿Por qué se rehúsan a dejar el pasado atrás y seguir con sus vidas? ¿Por qué exigen tratamiento especial, como si el ser negro fuera una discapacidad?
Para los latinos un color de piel diferente significa pigmento y sobre-nombre diferente. Mientras que en otras culturas, en un motivo de dilemas distintos.
*Pido disculpas por el uso indiscriminado de paréntesis, y errores ortográficos que pueda presentar. ¡Espero ANSIOSAMENTE comentarios sustanciales! Gracias por leer.*
lunes, 10 de septiembre de 2007
jueves, 12 de abril de 2007
Convenientemente Femeninas
Antes que nada doy gracias por el valioso aporte de aquellos que dejaron sus comentarios (menos freddy... jeje... es en serio), y segundo pido disculpas por la demora.
En esta ocasion me gustaría enfocarme en explicar cual es el enfoque real de este blog. Reconozco que dejé varios elementos cruciales que podrían no solo ayudar a alcanzar el cometido d este blog, sino también que facilita la comprension del mismo.
Aproveché el ultimo articulo para hacerle a la revista "Cosmopolitan" (y a cualquier otra de su tipo) que en Venezuela se conoce como "echar tierra". Mi falla estuvo en no aclarar que la razón por la cual abrí este espacio con este articulo no tiene absolutamente nada que ver con pensamientos radicales ´ni utópicos.
Si bien la revista no va a dejar de existir, consideren que en ningún momento dije: "VAPORICEN LA COSMOPOLITAN!" ni nada por el estilo. Llulla, me parece genial que traigas a colación el punto d q siempre va a haber gente que lea la revista, que no se va a desaparecer, que puede ser hasta un simple pasatiempos. Flor, gracias por el comentario con respecto al semen, si, se puede aprender algo de un Cosmopolitan. Pero preguntense también ustedes: ¿Cuantas personas son verdaramente capaces de estudiar estas revistas sin sentirse incomodas consigo misma?
¿Acaso no es verdad que siempre hay de alguna forma un mensaje que fomenta el machismo, la superficialidad o cualquier otro de estos elementos primitivos contra los cuales decimos luchar, pero diario decidimos ignorar?
Hoy precisamente caminaba por la calle camino a mi casa, y pasó por el lado un grupo de niñitas de edades comprendidas (presuntamente) entre los 12 y los 14 años, son mucho menores que nosotras con (haciendo una generalizacion tonta) menor capacidad de discernimiento, análisis, y critica, y consumen esta basura! Estas son niñas que leen estas revistas y salen corriendo a comprarse los bolsos mas nuevos, se hacen todos los tests, se leen todas las formas de ser mas atractivas (no tiene nada que ver con al esencia de cada una), y como complacer o conquistar a un hombre. Y son cada vez menores las chicas que están expuestas a este bombardeo de lavado cerebral. Que nacemos con la obligacion de aceptar, me parece que es una noción falsa y anticuada. Si fuese así no hubiesen cambiado tanto los paradigmas desde la época de nuestras abuelas a la nuestra y variando además de cultura en cultura. Particularmente, aunque no lo viví, se que a las mujeres de la generación de mi abuela (Eugenia Amelia Delgado de Perdomo) se las enseñaba que el éxito era casarse con un buen doctor, o abogado que las mantuviese con un estilo de vida cómodo y lleno de lujos. Pero mi abuela salió a la calle a trabajar, huerfana, pobre, de un pueblo, y salió a trabajar. Y la historia no c hizo mas parecida a un cuento de hadas a medida que pasó el tiempo, pq se casó con un ferretero gocho, que es mi abuelo bello (Eufemiano José Perdomo) y con una chorrera (jerga Venezolana= numerosos hijos) hicieron de todo para sacar a su familia adelante y está bien.
Yo muchachas me he criado en un ambiente bastante progresista. Me que el exito (por muy Paulo Coelho que parezca) está en mi misma. Lo que yo les pido a las muchachas que se toman la molestia de leer este blog no es que quemen las cedes de las revistas Cosmopolitan, ni que dejen de ver television, ni que se vuelvan amargadas, fanáticas, ni extremistas. Lo que yo le quise decir con "Suelta esa Cosmopolitan!" fue lo siguiente: no dejen que pedazos de papel coloreado con caras bonitas, y cinturas xxxxs sea su biblia. No se dejen regir por el medio, pq al fin y al cabo, el ser humano necesita cierto liderazgo, pero ese tipo de liderazgo está canalizado en gran parte a manipularnos con propósitos que no nos benefician a ninguna. Espero ansiosa sus comentarios... y por favor, corran las voz.
En esta ocasion me gustaría enfocarme en explicar cual es el enfoque real de este blog. Reconozco que dejé varios elementos cruciales que podrían no solo ayudar a alcanzar el cometido d este blog, sino también que facilita la comprension del mismo.
Aproveché el ultimo articulo para hacerle a la revista "Cosmopolitan" (y a cualquier otra de su tipo) que en Venezuela se conoce como "echar tierra". Mi falla estuvo en no aclarar que la razón por la cual abrí este espacio con este articulo no tiene absolutamente nada que ver con pensamientos radicales ´ni utópicos.
Si bien la revista no va a dejar de existir, consideren que en ningún momento dije: "VAPORICEN LA COSMOPOLITAN!" ni nada por el estilo. Llulla, me parece genial que traigas a colación el punto d q siempre va a haber gente que lea la revista, que no se va a desaparecer, que puede ser hasta un simple pasatiempos. Flor, gracias por el comentario con respecto al semen, si, se puede aprender algo de un Cosmopolitan. Pero preguntense también ustedes: ¿Cuantas personas son verdaramente capaces de estudiar estas revistas sin sentirse incomodas consigo misma?
¿Acaso no es verdad que siempre hay de alguna forma un mensaje que fomenta el machismo, la superficialidad o cualquier otro de estos elementos primitivos contra los cuales decimos luchar, pero diario decidimos ignorar?
Hoy precisamente caminaba por la calle camino a mi casa, y pasó por el lado un grupo de niñitas de edades comprendidas (presuntamente) entre los 12 y los 14 años, son mucho menores que nosotras con (haciendo una generalizacion tonta) menor capacidad de discernimiento, análisis, y critica, y consumen esta basura! Estas son niñas que leen estas revistas y salen corriendo a comprarse los bolsos mas nuevos, se hacen todos los tests, se leen todas las formas de ser mas atractivas (no tiene nada que ver con al esencia de cada una), y como complacer o conquistar a un hombre. Y son cada vez menores las chicas que están expuestas a este bombardeo de lavado cerebral. Que nacemos con la obligacion de aceptar, me parece que es una noción falsa y anticuada. Si fuese así no hubiesen cambiado tanto los paradigmas desde la época de nuestras abuelas a la nuestra y variando además de cultura en cultura. Particularmente, aunque no lo viví, se que a las mujeres de la generación de mi abuela (Eugenia Amelia Delgado de Perdomo) se las enseñaba que el éxito era casarse con un buen doctor, o abogado que las mantuviese con un estilo de vida cómodo y lleno de lujos. Pero mi abuela salió a la calle a trabajar, huerfana, pobre, de un pueblo, y salió a trabajar. Y la historia no c hizo mas parecida a un cuento de hadas a medida que pasó el tiempo, pq se casó con un ferretero gocho, que es mi abuelo bello (Eufemiano José Perdomo) y con una chorrera (jerga Venezolana= numerosos hijos) hicieron de todo para sacar a su familia adelante y está bien.
Yo muchachas me he criado en un ambiente bastante progresista. Me que el exito (por muy Paulo Coelho que parezca) está en mi misma. Lo que yo les pido a las muchachas que se toman la molestia de leer este blog no es que quemen las cedes de las revistas Cosmopolitan, ni que dejen de ver television, ni que se vuelvan amargadas, fanáticas, ni extremistas. Lo que yo le quise decir con "Suelta esa Cosmopolitan!" fue lo siguiente: no dejen que pedazos de papel coloreado con caras bonitas, y cinturas xxxxs sea su biblia. No se dejen regir por el medio, pq al fin y al cabo, el ser humano necesita cierto liderazgo, pero ese tipo de liderazgo está canalizado en gran parte a manipularnos con propósitos que no nos benefician a ninguna. Espero ansiosa sus comentarios... y por favor, corran las voz.
jueves, 11 de enero de 2007
Suelta esa "Cosmopolitan"!!
¿Cuantos de ustedes de niños no estuvieron al borde de sufrir un colapso nervioso al tratar de ver las comiquitas de las 10 (a.m.), solo para encontrarse con que alguien en la casa estaba viendo “Lo que Callan las Mujeres” o algún otro programa cliché que nublaba su inocente deseo de ser un niño? ¿Y cuantas veces en un solo día sabemos de al menos 10 mujeres que leen Cosmopolitan, y/o Vogue, entre otras?
Yo he vivido tanto lo anterior, como muchas otras cosas. Quizá la idea de Dora D’agostino relatando tragedias femeninas no sea tan aterradora a simple vista. Ni una revista que te explica las “10 maneras de enamorar a tu hombre”. Pero pienso yo que es allí precisamente donde radica el primer error. Dora, por favor…. Si van a publicar cada programa en el que golpeen a una mujer, entonces se van a empezar a disfrazar de piñata! El victimizarse nunca está refrito para las pantallas. Y Cosmopolitan…. Dios mioooo!!! Que ridiculez! ¿Como quieren que esas mujeres sean “fuertes, y estables” si todo lo que les aconsejan tiene como función complacer a un hombre?
Hay muchas mujeres muy exitosas (conozco al mejor espécimen de la tierra) que se esconden tras una máscara de “poder-femenino”. Etiquetan de obsoleta cualquier “utilidad”/inteligencia que pueda tener un colega del sexo opuesto, por que su capacidad de organizar y comunicar es lo que hace que los hombres “sirvan para algo”. Amigas, solo soy una niña. Pero una muy observadora. Y yo que ustedes me bajo de esa nube antes de caerme…
Son estas mismas mujeres las que no soportan vivir sin un hombre. Son estas mismas mujeres las que les revisan el teléfono a sus maridos inmersas en paranoia. Son ellas las que más disfrutan que les abran la puerta, que los hombres paguen la cena, que la dejen pasar primero. Y lo peor de todo: son estas mismas las que leen libros que les dicen “como complacer a su hombre”.
Muchos atribuyen el previamente mencionado fenómeno al instinto benévolo, filantrópico, y altruista (sobretodo traicionero) de complacer a los demás. Una mujer en una relación no está bien consigo misma si no le da a su esposo 10 orgasmos por noche (un plano un poco más carnal). Pero aparentemente el hombre si está tranquilo con los falsos alaridos de “placer” que produce la mujer.
El titulo de este artículo, denuncia directamente a la revista Cosmopolitan. Se que no van a faltar los que digan “debe ser una resentida social, que está sola, y es fea… blah, blah, blah”. Sinceramente no me podría importar menos. Pero por favor, pregúntense un momento (las mujeres): “Por que necesito alguien que me diga como debo verme, como debo actuar, y todo para conquistar a un hombre?”. La revista Cosmopolitan es como la cadena con la que se amarra a un perro. No es más que un banquete machista disfrazado de rosa (que no necesariamente implica homosexualidad), anorexia, maquillaje, y Photoshop. Si algún DIA vamos a tener COMPLETA igualdad con los hombres, hay que empezar por lo mínimo. NO SIGAN LOS CONSEJOS DE COSMOPOLITAN!!!!
Espero ansiosa sus comentarios….
Yo he vivido tanto lo anterior, como muchas otras cosas. Quizá la idea de Dora D’agostino relatando tragedias femeninas no sea tan aterradora a simple vista. Ni una revista que te explica las “10 maneras de enamorar a tu hombre”. Pero pienso yo que es allí precisamente donde radica el primer error. Dora, por favor…. Si van a publicar cada programa en el que golpeen a una mujer, entonces se van a empezar a disfrazar de piñata! El victimizarse nunca está refrito para las pantallas. Y Cosmopolitan…. Dios mioooo!!! Que ridiculez! ¿Como quieren que esas mujeres sean “fuertes, y estables” si todo lo que les aconsejan tiene como función complacer a un hombre?
Hay muchas mujeres muy exitosas (conozco al mejor espécimen de la tierra) que se esconden tras una máscara de “poder-femenino”. Etiquetan de obsoleta cualquier “utilidad”/inteligencia que pueda tener un colega del sexo opuesto, por que su capacidad de organizar y comunicar es lo que hace que los hombres “sirvan para algo”. Amigas, solo soy una niña. Pero una muy observadora. Y yo que ustedes me bajo de esa nube antes de caerme…
Son estas mismas mujeres las que no soportan vivir sin un hombre. Son estas mismas mujeres las que les revisan el teléfono a sus maridos inmersas en paranoia. Son ellas las que más disfrutan que les abran la puerta, que los hombres paguen la cena, que la dejen pasar primero. Y lo peor de todo: son estas mismas las que leen libros que les dicen “como complacer a su hombre”.
Muchos atribuyen el previamente mencionado fenómeno al instinto benévolo, filantrópico, y altruista (sobretodo traicionero) de complacer a los demás. Una mujer en una relación no está bien consigo misma si no le da a su esposo 10 orgasmos por noche (un plano un poco más carnal). Pero aparentemente el hombre si está tranquilo con los falsos alaridos de “placer” que produce la mujer.
El titulo de este artículo, denuncia directamente a la revista Cosmopolitan. Se que no van a faltar los que digan “debe ser una resentida social, que está sola, y es fea… blah, blah, blah”. Sinceramente no me podría importar menos. Pero por favor, pregúntense un momento (las mujeres): “Por que necesito alguien que me diga como debo verme, como debo actuar, y todo para conquistar a un hombre?”. La revista Cosmopolitan es como la cadena con la que se amarra a un perro. No es más que un banquete machista disfrazado de rosa (que no necesariamente implica homosexualidad), anorexia, maquillaje, y Photoshop. Si algún DIA vamos a tener COMPLETA igualdad con los hombres, hay que empezar por lo mínimo. NO SIGAN LOS CONSEJOS DE COSMOPOLITAN!!!!
Espero ansiosa sus comentarios….
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